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En torno al 30 de Enero, aniversario de la muerte de Gandhi, Gesto por la Paz realiza anualmente una manifestación para exigir el cese de la violencia y mostrar nuestra solidaridad con las víctimas. |
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Manifestación 1999 |
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"Guztion artean. La paz es el camino." |
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| Comunicado final de la manifestación: | |||||||||||||||||||||||||||
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Ni las víctimas del año pasado ni todas las que les precedieron podrán, ya, desarrollar la potencialidad de su existencia. Por eso, todos nosotros y nosotras debemos asumir el compromiso de mantener una memoria viva que incluya su recuerdo como elemento fundamental en el ejercicio de la paz. Asimismo, la comprensión de la hondura y de la intensidad del sufrimiento de sus seres queridos debe convertirse en una solidaridad sincera que les dignifique y les haga recuperar la confianza en la comunidad en que convivimos. Por otra parte, está claro que hay quien debe trabajar más a fondo para reconocer el valor universal de la condición de persona, pero eso no significa que el resto de quienes formamos la sociedad no debamos, siempre y en cualquier caso, profundizar en valores humanos que nos ayuden a perfeccionar nuestro sistema de convivencia. De esta forma, nuestra concepción de la paz como camino nos exige la superioridad moral de hacer extensivos todos los derechos que queremos para nosotros y nosotras a todas las personas sin excepción, incluidas aquellas que no los respetan. Cada cual debe cumplir, desde el lugar que le corresponda, con la responsabilidad de asumir los valores éticos, humanitarios y democráticos como una forma de vida y de ejercitarlos con coherencia en todos los ámbitos de su existencia. En este sentido, debemos apelar a nuestros legítimos representantes para que realicen un esfuerzo especial en la creación de espacios de diálogo y de confianza mutua que posibilite la búsqueda de los mayores consensos posibles. Han de ser conscientes de que sus actitudes no sólo pueden favorecer los acuerdos, sino que, además, tienen un fuerte efecto pedagógico que contagia a toda la ciudadanía. En
definitiva, todos y todas somos necesarios a la hora de hacer lo que esté
en nuestra mano, por pequeño que parezca, para conseguir una sociedad
en la que caminemos sobre la base de los derechos humanos y del respeto
mutuo. Sólo entonces podremos decir, no que estamos avanzando hacia
la paz, sino que la hemos alcanzado ya. |
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